Saltar al contenido

¿Por qué mi chihuahua cabeza de venado no come? 5 razones frecuentes

¿Por qué mi chihuahua cabeza de venado no come? 5 razones frecuentes

¿Por qué mi chihuahueño cabeza de venado no come? 5 razones frecuentes

Que un perro no coma es un problema muy serio para nosotros los humanos y una fuente de considerable preocupación. Identificar una razón precisa por la que no quiere comer no es fácil, ya que hay muchas.

En general, si el ayuno dura menos de 24 horas, no hay que preocuparse. Especialmente en verano, con las altas temperaturas, es bastante normal una pequeña falta de apetito. Si el ayuno se prolonga durante varios días, es conveniente ponerse en contacto con el veterinario, que examinará las posibles causas en profundidad.

Atención: estamos hablando de alimentos, pero no subestimes el agua. Si su chihuahua cabeza de venado no bebe durante un periodo prolongado, llévelo inmediatamente al veterinario. A diferencia de la falta de apetito, que puede estar causada por una razón trivial, no hay razones triviales para que su perro no beba.

Posibles causas de la pérdida de apetito

1) Calor

Como hemos dicho antes, el calor es uno de los motivos frecuentes de inapetencia en los Chihuahua cabeza de ciervo. A los seres humanos también nos ocurre comer más ligero en los períodos de verano, o no tener ganas de comer. No hay razón para alarmarse. Si este es el motivo, volverá a comer con normalidad al cabo de poco tiempo.

2) Trastornos intestinales

Los chihuahuas cabeza de venado se sienten atraídos por cualquier cosa que emita un olor particular (basura, animales muertos, excrementos de otros perros, etc.). Por lo tanto, puede ocurrir que, sin que lo sepamos o no, el perro ingiera algo que no es adecuado para su metabolismo y que, debido a la perturbación gastrointestinal resultante, pierda temporalmente el apetito.

Esté atento a los síntomas de disentería, vómitos o si ya ha vomitado en alguna parte. De nuevo, si el ayuno se prolonga durante un tiempo limitado no corras al veterinario.

3) Cambios

El chihuahua cabeza de venado es un animal de costumbres. Cualquier cambio en su rutina diaria puede desestabilizar su equilibrio y provocar falta de apetito. Los cambios en los horarios de las comidas, los paseos, las salidas en busca de golosinas o incluso los cambios importantes, como una mudanza o la incorporación o pérdida de un miembro de la familia, pueden afectar al apetito de su perro.

En casos como éste, pueden pasar varios días hasta que el apetito vuelva a la normalidad. Sin embargo, a menudo se trata simplemente de una disminución y no de una falta de apetito total. Su chihuahua comerá menos, pero comerá.

Si acaba de introducir un nuevo perro en la casa, u otro animal, es posible que el perro reaccione a algún comportamiento del otro individuo.
Intenta alimentarlos por separado, por ejemplo en habitaciones diferentes. A menudo, un individuo puede intimidar al otro mediante gruñidos o diferentes actitudes amenazantes e inhibir la capacidad del perro más débil para alimentarse.

4) Enfermedad

Uno de los primeros síntomas de muchas enfermedades de nuestros chihuahua  se manifiesta, en primer lugar, por la falta de apetito. No es posible hacer una lista exhaustiva de enfermedades, pero en los primeros lugares se encuentran las infecciones, las enfermedades dentales, el dolor, las enfermedades del hígado, los fallos renales, las picaduras de garrapatas (ehrichiosis).

Incluso la simple vacuna anual puede crear algunos trastornos alimentarios temporales. Consulte a su veterinario si observa cualquier otro síntoma que no sea la inapetencia.

5) Caprichos

No se puede descartar la posibilidad de que el chihuahua cabeza de venado tenga una rabieta. Excluyendo las hipótesis en las que la comida que propones es realmente de baja calidad o se ha estropeado, los perros muestran un “paladar difícil” debido a los hábitos alimenticios erróneos de sus dueños. En otras palabras, los perros no nacen con un paladar exigente, sino que son sus dueños quienes se lo dan.

Por poner un ejemplo: una simple alternancia entre comida casera y croquetas puede hacer que el perro empiece a rechazar la comida industrial. La comida fresca, preparada en casa, es naturalmente mucho más apetecible que las clásicas croquetas industriales. Sin embargo, por falta de tiempo (o de ganas), a menudo nos vemos obligados a utilizar alimentos industriales para proporcionar a su perro una dieta lo más equilibrada posible. En estos casos, es aconsejable no alternar nunca el tipo de comida, o el perro preferirá esperar a que llegue algo mejor y rechazar las croquetas.